Desde pequeños, los suspensos llevan a los niños a un sentimiento de inseguridad creyendo que no tienen la capacidad suficiente.  La desmotivación los empuja a la falta de voluntad para el estudio.

España ha logrado reducir la tasa de abandono escolar en la última década del 30,3% que se registraba en 2006 al 19% de 2016. Pese a ello, es el segundo país de la Unión Europea (por detrás de Malta) con mayor fracaso escolar: el 19% de los jóvenes de entre 18 y 24 años no ha terminado la ESO.

Según Víctor Soler, doctor en sociología, especialista en educación: “probablemente no es que el niño no valga para estudiar, sino que no está hecho para el tipo de metodología que domina en las aulas y que pasa por la memorización de contenidos para aprobar un examen en lugar de para aprender. Lamentablemente aprobar y aprender no son la misma cosa y todos lo sabemos”.

La motivación y el aprendizaje

Aprender algo significa realizar un cambio en nuestros conocimientos a través de la experiencia y de los estudios adquiridos y que no se puede atribuir sólo al proceso de desarrollo de la persona.

Destacamos estas siete condiciones básicas para conseguir un óptimo aprendizaje:

  1. Deseo de aprender de forma libre y voluntaria.
  2. Motivación para aprender e interés por un objetivo final al que se quiere llegar.
  3. Capacidad para afrontar los problemas y solucionarlos.
  4. Apoyo de los padres. Si el niño vive en un ambiente familiar que le aporta armonía, estabilidad y crean un clima positivo hacia el estudio, lo integrará con naturalidad en su día a día y su rendimiento escolar será mayor.
  5. Detección temprana de dificultades de aprendizaje, desarrollo, emocionales y comportamentales, para tratarlas cuanto antes y evitar que obstaculicen el aprendizaje y bienestar del niño.
  6. Escuela. Los profesores también ejercen un papel activo para que el estudio se muestre interesante a los ojos del niño a través de los métodos didácticos que emplea en sus clases, su formación académica y pedagógica, el tipo de relación que fomente y desarrolle con sus alumnos/as, el clima escolar en general, etc.
  7. Métodos y técnicas de estudio que ayuden a sistematizar los conocimientos y optimizar el tiempo.

Las dificultades de aprendizaje sin identificar pueden provocar frustración y baja autoestima en el niño y adolescente

Es obvio que estas situaciones de No detección y No visibilización repercutirán en el bienestar y en la motivación por aprender del menor. Existen métodos que ponen a disposición de los centros educativos, gabinetes privados y las familias la posibilidad de prevenir y detectar dichas dificultades para que los niños superen con éxito la etapa educativa y que las notas dejen de ser una amenaza para su bienestar.

Es importante estar atentos a las señales que indican una desafección o desmotivación por la escuela, las dificultades de aprendizaje sin identificar pueden provocar frustración y baja autoestima.

 

Se estima que en torno al 20% de los niños que obtienen malas calificaciones y “fracasan” en la escuela lo hacen por tener dificultades de aprendizaje, emocionales o comportamentales no detectadas ni tratadas. La prevención y detección no es sólo cosa de los colegios, sino también de las familias.

 

Técnicas de estudio para sacarle el máximo partido al aprendizaje

José Pascual, fundador del Método Pascal, pionero en introducir en España el término técnicas de estudio hace 37 años, propone un método para mejorar el rendimiento:

  1. Prelectura. Se trata de que el alumno se anticipe a la lección y que, cuando el profesor explique el tema en clase, él ya se lo haya leído y sepa de qué está hablando.
  2. Lectura comprensiva. Según el fundador del Instituto Pascal, la mayoría de los estudiantes utiliza sólo esta técnica: leer el temario, varias veces si es necesario, y tratar de entenderlo y memorizarlo.
  3. Subrayar. El paso siguiente es el análisis. “Subrayar las ideas principales y las secundarias (con diferentes colores). Sólo una palabra, no toda la línea», explica.
  4. Hacer resúmenes. Es el momento de sintetizar: resumir de la forma más breve posible, pero teniendo cuidado de no dejar nada importante fuera. Hay que emplear nuestras propias palabras para que sea más sencillo de recordar, a la vez que se repasa mientras se escribe.
  5. Hacer esquemas. Son otra forma de sintetizar. Pascual explica que resulta más sencillo organizar las ideas si se representan jerárquicamente, destacando las ideas principales y secundarias mediante flechas o similares.
  6. Reglas mnemotécnicas. Muy útiles para recordar nombres, fechas o conjuntos, relacionando conceptos mediante palabras clave o siglas.
  7. Repaso. Según el experto, es necesario repasar lo estudiado con la ayuda de los resúmenes y los esquemas, ya que, «si no se hace, a las 24 horas se habrá olvidado todo».
  8. Autoevalución. El último paso que propone Pascual para estudiar un tema es hacer exámenes simulados u orales y tarjetas con preguntas y respuestas.
  9. Organización. Para que estas técnicas de estudio tengan éxito, es necesario distribuir el tiempo correctamente, preparar un calendario de estudio y evitar estudiar los días previos al examen.

 

Suscribiendo las palabras de Van Gogh, desde díde decimos ¡sí es posible! Transformemos juntos las diferencias en oportunidades.

 

Si escuchas una voz dentro de ti que dice “no puedes pintar”, entonces pinta, y la voz será silenciada.-Vincent Van Gogh.

 

 

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