En la actualidad, los niños y adolescentes emplean las nuevas tecnologías para aprender, entretenerse, comunicarse… esta última necesidad es una de las más importantes para el ser humano.

Los más pequeños navegan a todas horas en las redes sociales tratando de desempeñar tal necesidad o quién sabe… En verdad, no llegamos a conocer en su totalidad, las acciones que realizan nuestros hijos en dichas plataformas de comunicación. ¿Son ciberacosados o son ellos quienes ejercen el ciberacoso?

Desgraciadamente, la palabra cyberbullying se escucha mucho en la actualidad, pero si todavía no sabes muy bien de qué se trata, en díde os lo explicamos.

El cyberbullying es una modalidad de acoso escolar o bullying, el cual se nutre de las redes sociales o plataformas de comunicación de cualquier videojuego online, foro, web… Los más jóvenes aprovechan la gran difusión de estas plataformas para lanzar insultos, ofensas, humillaciones, desprecios, en definitiva, para maltratar psicológicamente a sus iguales.

¿Cómo es posible detectar el cyberbullying?

Existen ciertas conductas que pueden dejar huella. Los niños y adolescentes pueden presentar síntomas de ansiedad, estrés, acompañados de baja autoestima, cansancio, conducta negativa, frustración…

También, se puede identificar cuando existe una cierta privación de la comunicación entre padres e hijos. Los más pequeños no nos cuentan su día en la escuela o lo que hacen en sus ordenadores; están cohibidos, tristes… o cuando los más jóvenes experimentan un bajo rendimiento escolar.

Además, si el cyberbullying se prolonga en el tiempo, se pueden desencadenar en el menor ciertos problemas como trastornos alimentarios, del sueño, problemas psicológicos, depresión…

Como madres y padres, ¿es posible parar el cyberbullying? En muchas ocasiones, los medios tecnológicos son favorables para quienes practican ciberacoso pues los agresores mantienen el anonimato, escondiéndose detrás de un perfil. En estos casos, denunciar las prácticas de cyberbullying es una opción. No obstante, en díde te exponemos muchas otras…

 

  • Es aconsejable instalar alguna aplicación de control parental en los dispositivos de los niños y adolescentes para mantener un control sobre qué sitios web visitan y cuánto tiempo navegan.

 

  • Es conveniente que los más pequeños eviten utilizar el nombre y apellidos reales. Cualquier mote o ‘nickname’ bastará.

 

  • Si el cyberbullying se realiza a través de Facebook los mensajes de acoso se pueden reportar para que la propia plataforma tome las medidas oportunas, o sino ejecutar la opción de “denunciar un mensaje amenazador” cumplimentando un formulario. Facebook se encargará del resto.

 

  • Si el medio elegido por el acosador u acosadores es Whatsapp, ten en cuenta que se puede acceder a la copia de seguridad. Esta puede estar ubicada en la memoria interna del teléfono, la tarjeta de memoria o en OneDrive. Teniendo habilitadas estas copias de seguridad podremos acceder a algunas conversaciones. Además, recuerda que también se pueden bloquear usuarios.

 

  • No olvides guardar siempre los mensajes del acosador o hacer capturas de pantalla si ves algo extraño. Serán una prueba valiosísima en contra del acosador. Conviene, a la hora de realizar la captura de pantalla, que está incluya la fecha y hora del ordenador/smartphone o de la publicación en la red social.

 

  • Cualquier red social nos brinda la opción de bloquear al perfil acosador en caso de que las vejaciones continúen. De esta manera evitaremos que estos perfiles puedan ponerse en contacto con el menor.

 

  • Nunca se debe dar pie a que el acosador prosiga con mensajes de acoso. Lo único que se consigue es alargar el sufrimiento y aumentar el tono de dichos mensajes. Por ello, también existe la opción de reportar la cuenta de la red social, foro, videojuego… de la persona que está realizando acoso. No sin antes tomar pruebas de estos actos, ya que puede que su perfil sea eliminado posteriormente.

 

Es fundamental estimular el sentimiento de fuerza y coraje en tus hijos para que los problemas que sufran se vean minimizados en este tipo de situaciones. De tal modo, la confianza de los más jóvenes aumentará.

Recuerda que activar la confianza entre padres e hijos es esencial para que la comunicación fluya. Tampoco olvides observar el comportamiento de tus hijos pues es esencial a la hora de obtener pistas acerca del mundo en el que se desenvuelve.

En díde queremos transmitirte que no estáis solos en la lucha contra cualquier tipo de acoso. No mires hacia otro lado. ¡Actúa! ¡Súmate al efectodíde!

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